sábado, 7 de febrero de 2009

Pollo a la zamorana


Pollo a la zamorana
FRANCISCO IGLESIAS CARREÑO
8 de junio de 2007

Mis actividades culinarias, ya de antes y más de ahora, tenían previsto para hoy la gastronomización de un pollo a la zamorana (nombre con Denominación de Origen que le he dado), por vía del extraordinario y simple horno portugués, pensando en que después del diluvio (elecciones) nuestra paloma noeniana (carta presente) pueda alcanzar la plasmación gráfica de los lectores zamoranos.
,
Sostenía, ingenuo de mí, que el pollo a la zamorana era precisamente eso y no otra cosa, y que tal plato era para la degustación y no de construcción, pura y dura cual ladrillo y/o asfalto, aunque se tamice, en presunción, en un restaurante tres tenedores, y que los adornos al pollo, ¡al pollo a la zamorana!, tendrían que ser frutales y sazonados con especies e incluso con un poco de vino en D.O. de aquí, y no, y por el contrario (en siguiendo la presunción) tener pizca de asomo y/o sonido de caja registradora.
.
Le decía yo a otro candidato de Zamora que lo veía como un ciudadano normal, como un zamorano más, y que esa condición/requisito/distintivo era la que tenía que prevalecer ante el electorado zamorano, dentro de un sistema político que, ¡por imperativo constitucional!, aspira a construir una democracia avanzada, donde todos y cada uno de los ciudadanos contribuimos, y donde no estamos sujetos, ¡menos aún amarrados!, a ningún otro condicionante.
.Pero este otro candidato, como el suscribiente, en este pollo a la zamorana, se quedó al verlas venir, junto a otros dos candidatos más -estamos hablando de cuatro candidaturas democráticas-, sin poder contrastar sus propuestas electorales con las otras candidaturas que alguien designó para teatralizar un paripé electoral.
. Estábamos en Zamora con el electoral tris y hemos pasado al pos-electoral tras, donde el hecho fenicio parece asomar, junto a la cizaña, en cualquier esquina o recoveco zamorano.
.Aquí, y en el ahora, ya no se trata de afirmar, por estar consolidado, que Viriato era zamorano -del lugar de Torrefrades, Sayago, Comarca natural, en estatuta majestuosa de Barrón cuyo centenario propusimos en el IEZ Florián D´Ocampo- la cuestión es indagar de dónde eran Audas, Ditalkón y Minuros.
.Aquí ya no se trata de imposibilitar los pactos democráticos, se trata sobre todo de asentarlos en bienes generales que sean del común de la sociedad zamorana.
.El pollo a la zamorana, desde esta vertiente, puede ser degustado por todos y no quedar, por mucho que se presuma, para un comedor reservado donde la sociedad zamorana (y por ende nuestro cuerpo electoral) quede, por aquello de decisiones muy orgánicas, fuera del mantel.
.
La costosa campaña electoral pasada, y sus flecos actuales, que tan desapercibida ha pasado, en el análisis crematístico de la misma, por toda una pléyade de analistas/columnistas/opinadores de Zamora, que no saben (¿o es no quieren?) valorar todos y cada uno de los costos directos (¿también existen indirectos?) que ha tenido, nos ha instrumentado una resolución electoral en Zamora que, a fecha de hoy, aún no tiene solución.
.Puede que al pollo a la zamorana, en lugar de dejarlo reposar se le esté atizando aún más fuego. Es de esperar que no lleguemos, aquí en Zamora, a las chispas y que los próximos cuatros años sean, como todos deseamos, de amplio desarrollo en paz y sosiego.
.Otro día, y con mejor calma en el ambiente, calma que no implica ni significa inactividad, daremos la receta de pollo a la zamorana, pues es posible que después platos sociales /políticos de amplio y universal renombre con la pesca en "el motín de la trucha" (en época de Fernando II de León) venga la carne y ahora (en el reinado de Juan Carlos I como Rey de León y Rey, de España), por el efecto de los mass-media, montemos el pollo.

No hay comentarios: